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Los que nos dedicamos a la Comunicación y Marketing en las Islas Canarias desarrollamos una verdadera actividad empresarial llena de lagunas.

Una evidente y palpable es que no tenemos una consideración clara de sector dentro del conjunto de la actividad económica en Canarias. No hay datos claros como la contribución al empleo, las empresas vinculadas… Además, existe apenas asociacionismo empresarial. Y como consecuencia de todo lo anterior no contamos con fuentes que nos permitan evaluar el peso real del sector en términos cualitativos y sobre cuantitativos.

Un variable básica para tener indicadores que validen nuestro peso específico dentro de los sectores de la actividad económica es el de la inversión publicitaria gestionada en Canarias, y ese dato aquí sencillamente no existe.

Son muchas las razones por las que tras más de 100 años de inversión publicitaria no tenemos fuentes fiables que nos ofrezcan luz en este sentido. Muchas basadas en el escaso peso histórico de la inversión publicitaria dentro de los anunciantes locales y otras derivadas de la infinita fragmentación de los soportes o el nulo interés de los actores de aportar transparencia y encontrar juntos el dato.

Los datos de Infoadex, la herramienta avalada por la industria a nivel nacional, aquí nos son aplicables en su totalidad, porque excluye la inversión del medio Radio, una parte fundamental del Exterior, y toda la creciente inversión en Internet.

Sería necesario –y seguramente muy positivo para todos– contar con una fuente creíble elaborada por todos los actores, anunciantes, agencias y medios. Y construir un informe periódico que nos ofrezca la evolución del sector y su impacto real dentro de la actividad económica regional.

Si digo que la inversión publicitaria en Canarias supera la cifra de los 20 millones de euros anuales casi nadie podría discutirlo y más si lo repito lo suficiente. ¿Pero, y si esa cifra fuera mayor? ¿Y si contabilizamos la inversión cada vez más creciente de marcas canarias fuera de las islas?

En cualquiera de los casos, la cifra real me atrevo a estimar que superaría con creces el impacto que tiene la publicidad en el PIB nacional (1,07 %), lo que hablaría de un peso específico como sector que nos diferencia en positivo respecto a la industria nacional. Las razones de diferenciación me gustaría que las analizáramos próximamente con más profundidad en este blog.

Jugando a ser –si se me permite– un poco pitoniso, así sería “mi foto” de la inversión publicitaria, la distribución por medio o soporte durante el pasado 2016:

Los datos los he rescatado de algunas conversaciones informales con representantes de los principales soportes publicitarios que operan en Canarias y no pretende ser un dogma de fe. Pero sí quiere dar un paso pequeño y el inicio de una discusión constructiva para que entre todos los actores del sector valoremos la necesidad de sustanciar nuestro peso específico en elementos cuantitativos, primer paso para convertirnos ser sector de nuestra actividad económica.