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Las agencias de marketing y publicidad de Canarias se enfrentan cada día a toda una serie de retos propios de su actividad, a los que hay que añadir los retos derivados de pertenecer a una “región ultraperiférica”.

En los últimos años he podido vivir de cerca el hándicap que supone para las agencias estar en Canarias, además desde dos perspectivas diferentes.

Desde el lado de la agencia

Por un lado, desde el punto de vista de la agencia, donde desde hace unos años me enfrento al reto continuo de posicionar mi agencia de regalos promocionales entre los principales proveedores a nivel nacional. No se trata de exportar desde Canarias, porque los fabricantes están en península y la agencia es intermediaria, así que es un servicio península-península, llevado a cabo por una empresa canaria.

Los primeros años no nos dimos de alta en el régimen del IVA, por lo que nuestras facturas de venta en península eran sin IVA ni IGIC. Teníamos que explicar a nuestros clientes de península que la factura iría sin IVA y que luego ellos, al hacer sus declaraciones trimestrales, tenían que autorepercutirse ese IVA.

Esto en realidad para nuestros clientes suponía una ventaja en cuanto al flujo de caja, porque normalmente de una factura de 1.000€ netos, el pago total a hacer es de 1.210€ (neto más 21% de IVA). En cambio, trabajando con nosotros, este pago era de 1.000€ y en la siguiente declaración trimestral, se repercuten esos 210€ del IVA. Si les iba a salir a devolver, se restaría esa cantidad, por lo que podría pasar que ni si quiera tuvieran que desembolsar ese dinero. Si les salía a pagar, se sumaría y pagarían esos 210€ de más.

Lo cierto es que esto era complicado de hacer ver y se perdieron muchas ventas porque los clientes preferían hacer el pedido a alguna agencia de la península, que les facturara con IVA, por desconocimiento y por evitar “complicarse la vida” con “cosas raras”.

En cuanto a nuestras facturas de compra a proveedores, cuando son para ventas en Canarias van sin IVA ni IGIC, ya que el IGIC se paga en aduana al entrar la mercancía en Canarias. Pero cuando la venta es en península, como la mercancía se quedaba en península, la factura era con IVA.

Posteriormente teníamos que solicitar la devolución de este IVA a la Agencia Tributaria, con una demora de unos cuantos meses.
Por tanto, comprábamos con un 21% más de coste y vendíamos sin ese 21% más de ingreso. Con un margen operativo aproximado del 25%, esto suponía que las ventas en península apenas tenían margen hasta un año después, cuando hacienda nos hacía el abono.

Lo ilustro con un ejemplo:

Un pedido de regalos promocionales que a nosotros nos cuesta 1.000€, con precio de venta al cliente de 1.250€. Nuestra factura de compra es de 1.210€, porque pagamos el IVA al proveedor. En cambio, la de venta es sin IVA, o sea de 1.250€. Al cabo de un periodo que puede ir entre los 6 y los 12 meses, Hacienda nos devolverá los 210€ de IVA que hemos pagado al proveedor, por lo que se podrá decir que es cuando vemos el beneficio de la operación.

Para evitar todo esto y ante el crecimiento de las ventas en península, terminamos dándonos de alta en el régimen del IVA. Ahora nuestras facturas de pedidos para clientes en península, tanto de compra como de venta, van con IVA por lo que vemos el margen desde el principio.

Además, ya no hay que explicar a los clientes que la factura va a ir sin IVA, por lo que lo ven como algo normal y no les echa para atrás el hecho de trabajar con un proveedor canario.

Desde el lado del cliente

En los últimos años me he visto varias veces en la tesitura de tener que convencer a inversores extranjeros para trabajar con agencias canarias. Su filosofía era siempre trabajar con “agencias grandes de Madrid”, más acostumbradas a trabajar con clientes que operan a nivel nacional.

Fue todo un reto para mí convencerles de trabajar con agencias canarias. Poco a poco fuimos trabajando con más agencias y proveedores de servicios de Canarias, y a día de hoy, pese a haberse trasladado la empresa a otro país y no estar ya localizada en Canarias, seguimos trabajando con varios proveedores canarios.

En los últimos años hemos usado lo servicios de agencias de medios (22Grados), asesoría de LOPD (Ricardo Martín), abogados y representantes legales (Israel Rodríguez de Lexelia), así como trabajos esporádicos de diseño gráfico (trabajando durante varios años con Mokaps, ahora 22Grados), desarrollo web, creatividad para campañas de televisión (Kinewa) e incluso, la producción de un spot de televisión llevada a cabo en Las Palmas (con Videolean Premium).

El tiempo me ha dado la razón y hemos conseguido abaratar costes, con respecto a trabajar con “agencias grandes de Madrid”, además de conseguir resultados más que satisfactorios en todo momento, demostrando que las agencias canarias no tienen nada que envidiar a esas “grandes agencias de Madrid” en cuanto a la efectividad de sus trabajos.

Conclusiones

Creo sinceramente que en Canarias tenemos una gran cantidad de agencias y de personas en el sector del marketing, la publicidad y los servicios a empresas, que están totalmente preparadas para dar servicios de calidad a clientes de fuera de las islas, ya sean del resto del territorio nacional como incluso de fuera de nuestras fronteras.